viernes, 21 de diciembre de 2007

Lecciones de vida para el futuro de una mente bien organizada

Alguna vez te has preguntado si nosotros hacemos los momentos de nuestras vidas, o si los momentos de nuestras vidas los que nos hacen a nosotros?

Alguna vez te has preguntado que es lo que marca nuestro tiempo aquí? Si una vida puede hacer un gran impacto en el mundo o si las decisiones que tomamos en verdad importan? Aveces para poder seguir adelante, hay que mirar atrás.

LEVANTARSE
. Es un simple concepto. Básicamente significa superarse a si mismo, hacer un poco más, demostrarse a si mismo algo especial.

Henry James dijo una vez: "No le temas a la vida. Hay que creer que la vida vale vivirla, y tu creencia ayudara a convertirla en verdad."

Gorge Eliot escribió una vez: " No hay ninguna desesperación tan absoluta como el que que viene con los primeros momentos de nuestro primer gran dolor, cuando nosotros aún no conocíamos lo que es haber sufrido y ser curado, haberse desesperado y haber recuperado la esperanza. "

Hay momentos en nuestras vidas cuando nos encontramos en un cruce de caminos. Las decisiones que tomamos en aquellos momentos pueden definir el resto de nuestros días. Desde luego, cuando afrontamos lo desconocido, la mayor parte de nosotros prefiere dar la vuelta y volver.

Hay un momento en el cual cada vida se sigue su propio curso. En este momento desesperado, usted debe escoger su dirección. ¿Luchará usted para quedarse el camino? ¿Le dirán los otros quién usted es o se juzgara usted mismo? ¿Será usted cazado por propia su opción o enfrentara usted su nuevo camino? Cada mañana usted decide avanzar o simplemente rendirse.

El arrepentimiento viene a todas las formas y tamaños. Unos son pequeños, como cuando hacemos una cosa mala por una buena razón. Unos son más grandes, como cuando defraudamos a un amigo. Algunos de nosotros evitan los tormentos del arrepentimiento tomando la decisión correcta. Algunos de nosotros tienen poco tiempo para arrepentirse porque esperamos con impaciencia el futuro. A veces tenemos que luchar para llegar a un acuerdo con el pasado. Y a veces enterramos nuestro arrepentimiento prometiendo cambiar nuestros caminos. Pero nuestros mayores arrepentimientos no son por las cosas que hicimos, sino por las cosas no hicimos. Las cosas que no dijimos, que pidieron haber salvado a alguien que nos importe, especialmente cuando podemos ver que la tormenta esta sobre el camino de ellos.

Aveces el dolor se convierte en tan gran parte de tu vida, que esperas que este siga siempre allí, por que no puedes recordar ningún momento en el que viviste sin este. Pero de repente un día sientes algo mas, algo que no se siente bien, solo por que no es normal, es diferente. Y entonces, en ese momento, te das cuenta, de que eres feliz.






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